Italia conmemora el 37 aniversario de la Matanza de Bolonia

matanza boloniaItalia conmemora hoy, 2 de agosto de 2017, el 37 aniversario de la Matanza de Bolonia, el acto terrorista más grave que el país haya vivido tras la Segunda Guerra Mundial.

El 2 de agosto de 1980, una bomba explotó en la sala de espera de la estación de trenes de la ciudad italiana, a las 10.25 de la mañana.

En el atentado, que los italianos recuerdan como “la strage di Bologna“, murieron 85 personas y hubo decenas de heridos. En el momento de la explosión la estación estaba llena de turistas y personas que se iban de vacaciones.

85 víctimas en el peor atentado terrorista que Italia haya vivido

Entorno a la matanza de Bolonia permanece desde hace 37 años una gran cantidad de preguntas sin respuestas y de misterios.

Algo habitual en Italia, donde el periodo entre los años sesenta y ochenta fue marcado por una serie de atentados (Piazza Fontana, tren Italicus, Brescia,  etcétera, con decenas de muertos) cuyos responsables han permanecido siempre en la sombra.

El terrorismo neo fascista tras la matanza

matanza boloniaSi por un lado la magistratura italiana llegó a condenar por la matanza de Bolonia a tres terroristas neofascistas (Valerio Fioravanti, Francesca Mambro y Luigi Ciavardini), por otro lado las investigaciones han destapado un sistema – del cual formaban parte hombres de los servicios secretos – cuyo principal esfuerzo fue desde el principio dificultar las investigaciones y alejar en la manera más fuerte posible de un la verdad judicial.

Algo que en Italia se llama “depistaggio” (encubrimiento). De hecho, la magistratura llegó a condenar por “depistaggio” a Licio Gelli, líder de la logia P2, y algunos agentes del servicio secreto italiano Sismi. La cortina de mentiras y silencios entorno a la matanza de Bolonia, impide todavía hoy llegar a una idea clara sobre aquellos tristes hechos.

La única certeza: “depistaggi” y preguntas sin respuestas

La portada de El País del 3 de agosto de 1980

En la estación de Bolonia hay una grande placa que recuerda a las 85 victimas de la bomba, y se decidió dejar parte del muro de la sala de espera así como lo dejó la explosión.

En la placa, además de los nombres de las víctimas, se puede leer: “víctimas del terrorismo fascista”. 

Sin embargo, si por un lado no quedan muchas dudas sobre el color político de los terroristas, pertenecientes a grupos neo fascistas “revolucionarios” muy activos en aquello años en Italia, la gran duda a la cual nadie ha sabido dar una respuesta final es: ¿quiénes fueron los mandantes? 

¿Quiénes fueron los mandantes?

La magistratura no ha podido revelarlo de manera clara, pero la suma de investigaciones, declaraciones y datos que salieron a la luz en los últimos 30 años, permiten dibujar un cuadro muy inquietante. Según la “Associazione tra i familiari delle vittime della strage di Bologna del 2 agosto 1980“, los que pusieron la bomba, los neo fascistas condenados por la justicia italiana, solo fueron el último anillo de un sistema mucho más grande cuyo fin era la desestabilización de Italia para conseguir un control autoritario del país. Una “estrategia de la tensión”.

Ésta es la hipótesis que quizás mejor explica aquellos terribles años. La presencia de algo más grande tras los pequeños grupos terroristas neo fascistas, explicaría también la dificultad enorme para encontrar una verdad judicial.

Sin embargo, es una hipótesis que no ha podido ser conformada por la magistratura, que ha alcanzado solamente verdades parciales.

Lorenzo Pasqualini

Lorenzo Pasqualini

Periodista freelance y geólogo. Escribo para diarios italianos sobre ciencia, medio ambiente y España. Redactor y fundador de El Itagnol, vivo entre Madrid y Roma
Lorenzo Pasqualini

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